¿CÓMO ENCUENTRA UN NIÑO LA FELICIDAD?

Cielo, te vas haciendo mayor. Y yo quiero enseñarte a ser persona, quiero enseñarte bien, quiero enseñarte felicidad. Quiero que entiendas, que lo personal va antes que lo material, que lo importante eres tú, soy yo, somos nosotros, y que las cosas, pueden hacer falta, o no, pero nunca te podrán dar la felicidad. Eso… lo tienes que encontrar dentro de ti, y yo te enseñaré cómo buscarlo.

 

Quizás hoy no lo entiendas, ni tampoco mañana, pero te esperaré. Te esperaré, y lo hablaremos en unos años, y aunque yo ya sé la respuesta, tú aún no la sabes, y es bonito que la encuentres.

 

Cada día, me comprometo a regalarte mi tiempo, mi pensamiento, mi sonrisa, mi cariño, mi corazón, mi dulzura, mi paciencia, y mi admiración. Me comprometo a enseñarte, que se puede sonreír saltando piedras, que se puede sorprender viendo flores de colores, que se puede sentir la tranquilidad más absoluta cerrando los ojos y escuchando el sonido de los pájaros que cantan, del agua que corre y del viento que sopla.

 

Me comprometo a enseñarte que no siempre hace falta hablar para entender, que se puede ver, oler, tocar, escuchar y transmitir. Me comprometo a enseñarte que se puede correr en la arena, y disfrutar, y liberarte; que se puede trepar a un árbol y sentir que eres capaz de mucho más; que se puede bailar, cantar, dibujar, bromear, incluso llorar; y que se puede estar sólo sintiéndote acompañado, y estar acompañado, sintiéndote sólo, y cómo los recursos naturales, pueden ser tus recursos.

 

Me comprometo a enseñarte lo que es tumbarte bajo la lluvia, a mostrarte que la felicidad se toca siendo niño, y a recordarte todas las cosas que hemos ido haciendo juntos, porque haberte acompañado mientras descubres todas esas sensaciones… quizás hoy no te lo parezca, pero… es el mayor regalo que te puedo dar, que lleva mi nombre, y que te dará la capacidad de ser feliz por dentro… y por fuera.

12809744_1054297797949872_23835247429555817_n

 

Tienes que disfrutar de ese día que repentinamente se nubla y se pone a llover, tumbarte en el suelo con él y notar cómo caen las gotas en la cara, en la mano, en la ropa…y luego simplemente levantaros y mirar la marca de tu cuerpo junto al suyo en el suelo.

 

Tienes que disfrutar de ese momento en el que se le cae el bocadillo de las manos, y simplemente pararte con él, y observar cómo los pájaros se acercan a picotear. Tienes que aprovechar cada adversidad, porque de cada contratiempo nace una oportunidad de disfrutar, una ocasión única de tener momentos felices, porque muchos momentos felices, hacen vidas felices, y ese será el mejor regalo que le puedas dar.

 

LA FELICIDAD ESTÁ EN UNO MISMO.

¿LE ENSEÑAS A BUSCARLA?